A todos los que se preguntan si
el relojito que está a la derecha de la página suma en lugar de descontar,
queremos confiarles un secreto:
Como saben, teníamos planeado
salir a principios de febrero, pero la cantidad de donaciones que recibimos
ameritó esperar unos días y así juntar más ropa, juguetes y libros para
repartir.
Finalmente habíamos decidido
partir el martes 14 pero… el lunes a la tardecita Huella se cansó y decidió
no arrancar. Así que no nos quedó opción y el estreno de la cama con los
colchones que cosieron Cris y la abuela Ketty fue en la esquina de Blanco
Encalada y Triunvirato esperando a la grúa!
Sí, sí, así como lo leen,
cenamos un pancho y una gaseosa en el cordón y luego a dormir hasta que el
rugido del remolque nos despertó.
Tomándonoslo con calma, el
martes lo dedicamos a terminar los preparativos –que nunca tienen fin- mientras
esperábamos las noticias del mecánico. Por suerte, no fue nada grave y Huella
volvió a casa pronto.
Estábamos decididos a cargar todas las cajas y el equipaje cuando bajara el sol pero, ¡sorpresa!, a media tarde se cortó la luz y por ende ¡nos quedamos sin ascensor!
Estábamos decididos a cargar todas las cajas y el equipaje cuando bajara el sol pero, ¡sorpresa!, a media tarde se cortó la luz y por ende ¡nos quedamos sin ascensor!
Calculando que fuera un corte
de algunas horas, cenamos y nos fuimos a dormir para despertarnos a la madrugada
del miércoles, cargar todo y finalmente partir. Pero un día después todo seguía
igual: sin luz y también sin agua!
Así que, queridos amigos nos entregamos
a lo que decidiera el destino.
OM, OM, OM y una sonrisa.
Después de todo, sentimos que
esto fue empezar a acostumbrarnos a los imprevistos. Que algo no planeado
suceda en casa es una buena preparatoria para los caminos que están por venir.
Pero ahora sí, parece que
todo volvió a la normalidad.
El jueves se hizo la luz y
pudimos bajar todo por el ascensor.
Ya es viernes, Huella está lista, nosotros también.
Así que ponemos primera y ahora sí ¡BIENVENIDOS AL CAMINO y, como no podía ser de otra manera, FELIZ VIERNES!
Ya es viernes, Huella está lista, nosotros también.
Así que ponemos primera y ahora sí ¡BIENVENIDOS AL CAMINO y, como no podía ser de otra manera, FELIZ VIERNES!



