Viajamos a Berlín en mayo de 2009. Fue nuestro primer viaje juntos a Europa y también nuestro primer viaje largo: 2 meses.
Por aquel entonces, pedir permiso en nuestros trabajos para ausentarnos 60 días fue toda una osadía porque, aunque eran vacaciones que habíamos acumulado y nos correspondían, significaba irnos mucho tiempo.
