domingo, 5 de agosto de 2012

Y un día había que ¿trabajar?

6.30 Suena el despertador del celular (uh, hace cuánto no programábamos la hora para levantarnos y menos un madrugón semejante).

6.50 Nos juntamos en la cocina del camping  y empiezan los pronósticos: Que si no vendemos, que si vendemos todo. Bueno, concluimos en que vamos a pasar un lindo sábado, independientemente de con qué plata nos vamos y con cuánta volvamos.

7.00 Ya tenemos el agua caliente para el mate. Los panqueques con dulce de leche están preparados para la venta. Cargamos el perchero diseñado por Martín y Carlita ya tiene organizadas sus fotos.

Panqueques, calcos y fotos.



Flor de perchero.

Herramientas del constructor.

7.05 Huella amenaza con no arrancar, pero sólo se trata del frío de la mañana. Calentamos motores y salimos rumbo a la plaza de Vilcabamba, un pueblito en el centro de Ecuador donde llevamos una semana.

7.30 Llegamos a la galería de la escuela donde vamos a pasar un lindo sábado mostrando nuestras cosas. Nos dicen dónde ubicarnos y empezamos a armar nuestro rinconcito.

La feria.

Nuestro rinconcito.

9.30 Damos una vueltita por la plaza y vendemos nuestros primeros 7 panqueques: Un par a dos hombres que a esa hora iban no sabemos por qué número de cerveza y el resto a un señor que nos dijo las dos palabras mágicas "Denme todos".

10.05 Volvemos con una sonrisa de oreja a oreja y el plato vacío.

Plaza de Vilcabamba.
12.30 Hacemos nuestra primera venta de ropa a una señora de Guayaquil.

12.55 Carlita vende 3 fotos de un plumazo. Y al ratito 2 más.

De 12.55 a 16.00 El sol está demasiado fuerte como para salir a pasear. Casi toda la gente está almorzando en los restaurantes y bares que rodean la plaza. Nosotros aprovechamos para leer, escribir y conversar con los vecinos de feria.

Barcitos.

Calles de Vilcabamba.
Transcurso de la tarde Aparecen más personas, vendemos más vestidos y fotos. Nos damos cuenta que las hormigas atacaron los panqueques que nos quedaban.

18.30 Empieza a oscurecer. Hora de levantar. Venta final: 6 vestidos, 10 panqueques y 8 fotos. Saldo final: Más que satisfechos. Fue nuestra primera vez en participar de una feria artesanal. Fue una nueva experiencia, conocimos gente y aprendimos cómo es estar del otro lado del puesto.
Vamos guardando. Empezamos a pensar en los panqueques salados que nos vamos a comer.

Atardecer en Vilcabamba.
20.37 Ya estamos sentados a la mesa listos para la cena.

Panqueques con tomate, queso y palta.

22.16 Apagamos la luz dentro de Huella. Coincidimos que fue un lindo sábado. A dormir y hasta mañana, que volvemos a la plaza a pasar un lindo domingo.

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3 comentarios:

  1. Amigos..que hermosa historia.De esto se trata la vida hermanos. Pronto se daran cuenta que son miles los recuerdos que ocuparan sus mentes cuando esten viejitos y descansando frente a una ventana soleada, mientras tus nietos juegan a tu alrededor. Felicidades amigos...y que Dios siga bendiciendo a tu familia. Un gran abrazo desde kombikamper en Chile

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  2. Gracias por escribir y por tus palabras Juan! abrazo grande

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  3. Maru y Martin:

    Muy interesante el post, sobre todo porque acerca a vuestro proyecto a esa parte más cotidiana de nuestras vidas, y entonces, se siente más posible. Felicitaciones y sigan así!

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