miércoles, 5 de septiembre de 2012

El día que nos saludó una ballena

Estamos en Manabí, una de las 23 provincias de Ecuador.
Venimos siguiendo la Ruta del Sol que abarca 748 kilómetros de playa.
Es agosto, mes ideal para encontrar a las ballenas que vienen hasta las costas del Pacífico a aparearse y a tener sus crías.
No nos las queremos perder, asi que llegamos a Puerto López, buscamos a Ángel de Whale Pacific y quedamos para hacer la excursión de avistaje el sábado a las 10.30 hs.



Puerto López.
Antes de subirnos al barco,  Ángel nos dice que hay premio para quien las vea primero. Imagínense las de falsas alarmas que se escucharon.
También nos cuenta que es probable que tengamos que dar vueltas durante 20 o 30 minutos para encontrarlas.


Viajamos en este barquito.
Y apenas salimos vimos a estos patas azules hermosos.
Zarpamos. Pasan 5 minutos y Martín se empieza a marear, pasan 10 minutos Martín vomita, pasan los segundos y se siente cada vez peor.
Una tripulante le alcanza una pastillita contra el mareo. Al rato le estoy pidiendo otra para mi.
Nos sentimos mal, muy mal. Todo nos da vueltas.


Y mientras miraba para arriba, las encontré.


Y mientras miraba para arriba le imploraba a los dioses volver.
Aparece la ballena. Muestra una aleta. Desaparece. Y al rato vuelve a mostrar otra aleta. Y así sucesivamente.


Hola señora ballena.
Martín ya está tirado con medio cuerpo fuera del barco. Intento sacar fotos pero las ganas de vomitar me permiten pensar sólo en que quiero volver a tierra firme.

- "Vamos a quedarnos un rato para ver si salta", dice Ángel.

Me quiero morir. Martín ya murió, parece.

- "Por favor, volvamos", le suplica Martín. 

Lo miro. Sigue vivo pero está color papel.
Dos o tres se suman a la popa del barco. Todos casi semidesmayados.
Un par de nenas se largan a llorar. Otro duerme. Lo envidio. Cuanto menos quiero pensar en tocar tierra firme, más largo se hace el regreso.


Dale ballenita, salta de una vez!
¿Cuánto tiempo pasó desde que Ángel habló de ese "rato"? Me parece que una eternidad.
El mar está demasiado movido porque ayer cambió la luna, nos cuentan.
¡Haberlo sabido antes!, pienso.
Pasa media hora, una hora, dos horas, no lo sé. Para nosotros fue un siglo.
Volvemos a la playa. De a poco todo se va aquietando, aunque el efecto del zarandeo sigue hasta horas más tarde.


Arena al fin.


¿El señor se estará riendo de cómo quedamos?
Cuando nos despertamos ese sábado a la mañana pensamos que ver a las ballenas sería sin dudas el Momento kombirutero del día.
Depende como se vea, pudo ser. Pero no lo elegimos.
Preferimos recordarlo como el día que nos saludó una ballena y el momento en que suplicamos "paren al mundo que nos queremos bajar".


¡Ah, nos mostraste la cola y nos dimos cuenta recién cuando vimos la foto!
Nos vemos Señor Balleno (supimos que era macho).
PD: Por razones obvias no tenemos fotos de nosotros. Pero varios de los que compartieron la excursión dicen tener pruebas en sus cámaras de cómo se nos veía. 


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10 comentarios:

  1. Qué emoción!!! siempre dije que quisiera ver uno de esos animales al lado mio nadar!!! aunque uds lo vieron de lejos! igual, por como estaban, no creo que hubieran querido impresionarse con verlos desde muy cerca!... es tan bravo el mar como dicen entonces? la verdad que no lo sabre hasta experimentarlo por mi cuenta, pero por lo que les sucedio a uds debe ser muy incomodo.
    Saludos y sigan adelante!!

    http://gambeteandoconladepalo.blogspot.com.ar

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    1. Es que justo nos tocó luna llena y estaba bastante bravo. Además cometimos el error de subirnos últimos al barco y quedar en la parte de adelante que no había aire.
      Por las dudas tomate algo para el mareo así disfrutas más de ver a estos hermosos bichos! Besos.

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  2. ¡Vaya! Nosotras acabamos de regresar de Islandia y también hicimos un tour de avistamiento de ballenas... y ¡vaya! No llegamos a ponernos tan mal pero he de reconocer que a la vuelta yo no me encontraba al 100% y había gente por el barco que estaba realmente mal.
    Hay que saber estas cosas para tomarse antes una pastilla contra el mareo, porque sino no se disfruta nada el momento.
    Un saludo ;)
    http://mimaletayyo.blogspot.com.es/

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    1. Sí, tal cual con una pastillita te evitas pasarla mal y disfrutar al cien x cien.
      Besos!

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  3. Aa.... pero que me resultaron flojitos los Kombieros ja ja ja ja. Estoy planeando el cruce del atlántico en bote, me acompañan? ja ja ja ja. No sabía que habia Patas Azules en la costa de Ecuador, pensé que eran exclusivos de Galápagos. Siempre se aprende algo. CheToba

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    1. La culpa la tuvo la luna que nos revolvió al mar!
      Viste que lindos esos patas azules? Besotes.

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  4. Jajajaja... me perdí semejante espectáculo! Por las ballenas lo digo jajaja! Linda experiencia, aunque les haya caido feito. Espero verlos pronto! Ya estoy en Baños

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    1. Zafaste! Creo que si venías con nosotros corrías igual suerte (excepto que te hubieras avivado antes de tomar algo para el mareo). Esperamos verte pronto. Besotes!

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  5. Holaaaa! Que gran experiencia, nosotros estuvimos con ustedes aquel dia y yo fui tb una de la mareadas, ya les paso la foto! Saludos y mucha suerte en esta aventura!!

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    1. Sí! La foto que esperan todos! Ja! Que bueno que nos escribiste. Ese día ni siquiera reaccionamos para pedirte el mail. Gracias por escribir y buenísimo si nos la pasas. Debemos tener unas caras! Beso grande.

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